¿QUÉ ES CATEQUESIS?
La catequesis no se reduce a una enseñanza doctrinal. Su
finalidad principal no consiste en aprender unas verdades religiosas o unas
oraciones. Lo que pretende la acción
catequizadora no es tanto “saber más religión”, sino “vivir más cristianamente”.
La catequesis no está destinada solamente a la preparación de los sacramentos. Ciertamente, una de las tareas de la catequesis consiste en ofrecer una preparación adecuada a las personas que van a recibir un sacramento como el Bautismo, la Confirmación, la Eucaristía, la Reconciliación o el Matrimonio. Pero más que preparar a los sacramentos, la catequesis prepara y educa para la vida cristiana.
La catequesis no se dirige, exclusivamente, a los niños, ya que está destinada también a los adolescentes, a los jóvenes, a los adultos y a los ancianos o adultos mayores.
La catequesis es un ministerio eclesial
La misión de la Iglesia es evangelizar. Y para realizar esa misión, la Iglesia cuenta con varios ministerios pastorales como la catequesis, la enseñanza religiosa escolar, la enseñanza de la teología, la celebración de los sacramentos – especialmente la celebración de la Eucaristía - , la promoción humana, etc. La catequesis es, precisamente, uno de esos ministerios pastorales con los que la Iglesia realiza aquí y ahora su misión pastoral.
La catequesis no es una acción individual, sino una acción eclesial (de la Iglesia) y, por consiguiente, una acción comunitaria. Por ser un ministerio eclesial, la catequesis comunica la fe de la Iglesia. El catequista, pues, comunica a los catequizandos lo que la Iglesia cree, celebra, vive y ora.
El catequista, por lo tanto, no está realizando un trabajo a título personal, ya que la catequesis es un trabajo de la Iglesia y para la Iglesia. Por eso, todo catequista ha de ser consciente de que ha sido enviado por la comunidad cristiana para educar en la fe.
La catequesis es un ministerio de la Palabra de Dios
La catequesis es un ministerio pastoral que proclama y comunica la Palabra de Dios. Por eso, lo característico de la acción catequizadora es:
- Anunciar con alegría a Jesucristo, Palabra viva del Padre.
La catequesis no está destinada solamente a la preparación de los sacramentos. Ciertamente, una de las tareas de la catequesis consiste en ofrecer una preparación adecuada a las personas que van a recibir un sacramento como el Bautismo, la Confirmación, la Eucaristía, la Reconciliación o el Matrimonio. Pero más que preparar a los sacramentos, la catequesis prepara y educa para la vida cristiana.
La catequesis no se dirige, exclusivamente, a los niños, ya que está destinada también a los adolescentes, a los jóvenes, a los adultos y a los ancianos o adultos mayores.
La catequesis es un ministerio eclesial
La misión de la Iglesia es evangelizar. Y para realizar esa misión, la Iglesia cuenta con varios ministerios pastorales como la catequesis, la enseñanza religiosa escolar, la enseñanza de la teología, la celebración de los sacramentos – especialmente la celebración de la Eucaristía - , la promoción humana, etc. La catequesis es, precisamente, uno de esos ministerios pastorales con los que la Iglesia realiza aquí y ahora su misión pastoral.
La catequesis no es una acción individual, sino una acción eclesial (de la Iglesia) y, por consiguiente, una acción comunitaria. Por ser un ministerio eclesial, la catequesis comunica la fe de la Iglesia. El catequista, pues, comunica a los catequizandos lo que la Iglesia cree, celebra, vive y ora.
El catequista, por lo tanto, no está realizando un trabajo a título personal, ya que la catequesis es un trabajo de la Iglesia y para la Iglesia. Por eso, todo catequista ha de ser consciente de que ha sido enviado por la comunidad cristiana para educar en la fe.
La catequesis es un ministerio de la Palabra de Dios
La catequesis es un ministerio pastoral que proclama y comunica la Palabra de Dios. Por eso, lo característico de la acción catequizadora es:
- Anunciar con alegría a Jesucristo, Palabra viva del Padre.
- Sembrar la Palabra de Dios en el corazón de las personas.
- Comunicar el mensaje liberador y transformador del Evangelio.
La Palabra de Dios ha de estar en el centro de la catequesis y en el corazón del catequista. Para poder anunciar la Palabra de Dios, el catequista necesita primero conocerla, meditarla, dejarse cuestionar y transformar por ella, y vivirla con fidelidad.
La catequesis educa en la fe
La catequesis es un ministerio pastoral que educa en la
fe. Esta es su característica más importante. Más que enseñar verdades
religiosas, la acción catequística está orientada a formar personas maduras en
la fe.
Como educación en la fe, la catequesis es una educación
sistemática, en el sentido de que sigue un programa articulado y ordenado, con
reuniones periódicas y con temas que se desarrollan de una manera gradual y
progresiva. Por ser sistemática, la catequesis no se reduce a lo meramente
circunstancial u ocasional.
Como educación en la fe, la catequesis es también una
educación integral, porque educa en todas las dimensiones de la vida cristiana.
¿Cuáles son las dimensiones de la vida cristiana? Son las siguientes: educar en
el conocimiento de la fe; educar en la oración; educar en la vida litúrgica
(que es todo lo relacionado con las celebraciones de la Iglesia); educar en la
vida moral; educar para la vida comunitaria; y, finalmente, educar para el
compromiso cristiano. Integral se opone a parcial, incompleto. Por eso, cuando
se descuida alguna de las dimensiones que se acaban de señalar, entonces
nuestra catequesis es incompleta y no es integral.
Al educar en todas las dimensiones de la vida cristiana,
la catequesis se plantea y se realiza como un proceso permanente de iniciación,
crecimiento y madurez en la fe, que acompaña a la persona humana en todas las
situaciones y etapas de la vida (infancia, adolescencia, juventud, adultez y
ancianidad).
La catequesis ilumina la vida
Un último aspecto esencial de la catequesis es su
relación con la vida humana y con los problemas sociales. Efectivamente, la acción
catequizadora anuncia la Palabra de Dios en la vida cotidiana y en los
acontecimientos humanos, relacionando el mensaje cristiano con los problemas y
las necesidades de los catequizandos. Al tomar en cuenta la existencia humana,
la catequesis ilumina, orienta y da sentido a la vida de cada persona y a las
realidades y acontecimientos de la vida social.
La acción catequística tiene que ver con los problemas
relacionados con la vivienda, el hambre, la educación, el trabajo, la
democracia, la justicia social, los derechos humanos, el respeto del medio
ambiente, etc. La catequesis, pues, no es un ministerio eclesial que esté
alejado de la vida de las personas o que sea indiferente a los acontecimientos
o problemas sociales.
Para que la catequesis realmente ilumine la vida de las
personas es necesario que el catequista conozca profundamente a sus
interlocutores (sus necesidades, problemas, intereses vitales y aspiraciones),
y que conozca también el ambiente cultural en el que ellos viven.
Como se puede apreciar, la catequesis es un ministerio
importante que no puede faltar en nuestras comunidades. Así lo afirma el
Directorio General para la Catequesis en los números 64 y 219:
“En el conjunto de ministerios y servicios, con los que
la Iglesia particular realiza su misión evangelizadora, ocupa un lugar
destacado el ministerio de la catequesis” (DGC 219).
“(La catequesis) no es, por lo tanto, una acción facultativa sino una acción básica y fundamental en la construcción, tanto de la personalidad del discípulo como de la comunidad” (DGC 64).

Muchas gracias Esaú por este excelente material y tus exposiciones.
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