Queridos hermanos a quienes Dios ha llamado amorosamente a ser catequistas:
Jesucristo, el Hijo de Dios, quiso asociar a los hombres de su tiempo al cumplimiento de la obra de Salvación que Dios Padre le había encomendado. Eligió a unos cuantos, personas ordinarias, para llevar a cabo esta noble tarea.
Jesús, al mirar "lo que eran", vio en ellos "lo que podían llegar a ser", los tomó consigo, les fue instruyendo poco a poco y, después de formarlos seria y pausadamente, los envió a compartir con los demás la Buena Nueva de Salvación.
En la actualidad, la obra iniciada por Jesús hace más de dos mil años, continúa gracias a la acción del Espíritu Santo en los hombres y mujeres que se comprometen de una forma sencilla, pero real, a formarse para comunicar a los demás el Evangelio y compartir con ellos su experiencia de Dios.
Hoy, ha puesto su mirada en ustedes; con agrado ha visto "lo que pueden llegar a ser" y los invita cariñosamente a servir a sus hermanos como catequistas.
Aquí les presentamos un curso introductorio, un tallercito de inicio. La temática quiere, con un lenguaje motivacional y propositivo, entusiasmarles para conocer el "A B C" de la formación catequística.
Tomando en cuenta los subsidios que el SEDEC de Guadalajara ofrece, y unidos eclesialmente a nuestra Diócesis, les damos la más cordial bienvenida.
Que nuestra Madre Santísima alcance, del Padre Bueno del Cielo, todas las gracias y bendiciones que necesiten para llevar a cabo su misión, descubriendo cada día que... ¡Ser Catequista es un Privilegio y un Compromiso!

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